En este ejemplo de campaña de la
agencia Shackleton para Acción contra el Hambre emplea una vez más a los más
pequeños, pero esta vez son ellos los que nos dan ejemplo a los mayores. Los niños hacen lo más instintivo y lo que
supuestamente les enseñamos los adultos pero, ¿por qué ellos reparten sin
problemas por ser lo más lógico y en el mundo que dirigen los adultos no se ve
tan claro?
El resultado es entrañable y siembra
reflexión: “un mundo con capacidad para alimentar al doble de su población, 3,5
millones de niños siguen muriendo de desnutrición aguda cada día».
No hay comentarios:
Publicar un comentario